miércoles, 7 de mayo de 2025

On mayo 07, 2025 by yanely celeste   No comments

Recomendaciones internacionales sobre lactancia y salud materna

La Organización Mundial de la Salud (OMS) y UNICEF establecen recomendaciones claras para promover la lactancia materna como la mejor práctica para la salud infantil y materna. Se recomienda iniciar la lactancia materna en la primera hora tras el nacimiento y mantener la lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses de vida, sin ofrecer otros alimentos o líquidos, ni siquiera agua. A partir de los seis meses, se deben introducir alimentos complementarios seguros y adecuados, continuando la lactancia hasta los dos años o más.

Estas recomendaciones se basan en evidencia que muestra que la lactancia materna exclusiva protege a los bebés contra infecciones gastrointestinales, reduce la mortalidad neonatal y mejora el desarrollo cognitivo. Para las madres, la lactancia exclusiva disminuye el riesgo de cáncer de mama y ovario, hipertensión y enfermedades cardiovasculares. Además, la producción de leche materna demanda un gasto energético adicional que favorece la pérdida de peso posparto.

La OMS impulsa campañas y programas globales para aumentar la tasa de lactancia materna exclusiva al menos al 50% para 2025, mediante capacitación al personal de salud, regulación de la comercialización de sucedáneos de leche materna y apoyo político y social a las madres. Estas acciones buscan garantizar que las madres reciban el soporte necesario para iniciar y mantener la lactancia exclusiva, favoreciendo la salud materna y neonatal.

Consideraciones socioculturales y económicas en la elección del tipo de lactancia y sus efectos en el peso materno

La decisión sobre el tipo de lactancia que una madre adopta está influida por múltiples factores socioculturales y económicos que pueden afectar tanto la duración como la exclusividad de la lactancia, y por ende, la pérdida de peso posparto.

En muchos contextos, las creencias culturales, el apoyo familiar y comunitario, así como la información recibida, determinan la preferencia por lactancia materna exclusiva o lactancia mixta. La falta de apoyo social o la presión para introducir alimentos o fórmulas puede limitar la práctica de lactancia exclusiva. Además, la comercialización agresiva de sucedáneos de leche materna puede socavar la confianza en la lactancia materna, especialmente en entornos con menor acceso a información confiable.

Desde el punto de vista económico, madres que deben reincorporarse rápidamente al trabajo o que carecen de permisos laborales adecuados pueden optar por lactancia mixta o abandono precoz de la lactancia exclusiva, afectando el gasto calórico materno y la consecuente pérdida de peso posparto. La disponibilidad de recursos para apoyo en lactancia, como asesoría profesional o espacios adecuados para amamantar o extraer leche en el trabajo, también influye en la elección del tipo de lactancia.

Estas variables socioculturales y económicas impactan directamente en la salud materna, ya que la lactancia materna exclusiva está asociada con mayor gasto energético y mejor recuperación del peso posparto, mientras que la lactancia mixta puede limitar estos beneficios. Por ello, las estrategias de promoción de la lactancia deben considerar estos factores para ofrecer un apoyo integral que facilite la práctica de lactancia exclusiva y sus efectos positivos en la salud materna.

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